Cada pieza entra al taller con una historia y sale con un plan documentado. Estos son los pasos que seguimos en Bert Duzza para ordenar el trabajo, desde el primer mensaje hasta la entrega.
Recibimos tu mensaje con imágenes del mueble, medidas aproximadas y una descripción del daño. Si la pieza es grande o tiene incrustaciones, pedimos tomas de detalle de uniones, patas y superficies.
Con la pieza a la vista revisamos estructura, humedad, faltantes y estado del acabado. Ahí definimos si conviene una intervención mínima de conservación o una restauración más profunda.
Te pasamos por escrito qué se va a hacer, qué se va a conservar y qué se reemplaza. Incluye tiempos estimados y las decisiones que necesitamos confirmar antes de empezar.
Limpieza de suciedad acumulada, encolado de uniones flojas, consolidación de chapas o marquetería y tratamiento de humedad. Trabajamos con adhesivos reversibles y métodos controlados.
Aplicamos goma laca a muñequilla, cera o el acabado que corresponda al mueble original. Buscamos unificar el tono sin borrar las marcas de uso que muchas familias quieren mantener.
Coordinamos el retiro o envío, dejamos registro fotográfico del proceso y quedamos disponibles para consultas sobre cuidado posterior. Si hace falta, indicamos pautas de mantenimiento.
Podés ver el detalle de cada servicio en nuestras prestaciones o escribirnos desde contacto para coordinar una evaluación.
No todas las maderas piden lo mismo. Estas son las intervenciones que aplicamos con más frecuencia en muebles de familia, piezas de anticuario y objetos heredados que llegan desde Palermo, San Telmo y el resto de Buenos Aires.
Cuando una silla baila o un aparador cruje al abrirlo, casi siempre hay cola vieja vencida y espigas gastadas. Desarmamos lo justo, limpiamos el remanente y volvemos a encolar con adhesivo reversible para que la pieza siga siendo restaurable en el futuro.
La suciedad acumulada y los barnices oscurecidos tapan la veta. Trabajamos con solventes suaves y métodos mecánicos controlados, probando siempre en una zona oculta antes de avanzar, para no arrastrar el color ni las marcas de uso que le dan carácter al mueble.
Molduras partidas, incrustaciones perdidas, chapa despegada por humedad. Reconstruimos con maderas de tono y veta compatibles, respetando el dibujo original y dejando registro fotográfico de cada agregado para que quede documentado.
Manchas negras en la tapa, galerías de carcoma en patas o travesaños. Aplicamos tratamiento curativo y preventivo según el grado de ataque, y evaluamos si conviene reforzar la estructura antes de devolver la pieza al uso cotidiano.
Goma laca en capas finas, cera de abejas o aceites según el tipo de madera y el uso que va a tener el mueble. El objetivo no es dejarlo como nuevo, sino unificar el tono y proteger la superficie sin tapar la lectura de la veta.
Antes de empezar te contamos qué encontramos, qué es reversible y qué no, y qué esperar del resultado. Al retirar la pieza entregamos un resumen con los materiales usados y las recomendaciones de cuidado para los próximos años.
Si querés ver cómo aplicamos esto en casos concretos, podés recorrer nuestros trabajos o escribirnos desde contacto para coordinar una evaluación.
Antes de aceptar una pieza conviene dejar por escrito qué entra en el trabajo y qué queda afuera. Estas son las aclaraciones que repetimos en cada presupuesto, porque definen cómo se conserva un mueble y hasta dónde llega nuestra intervención.